Los 10 miedos más comunes a la hora de emprender.

¿Quién no tiene miedo a lo desconocido? Más bien todos sentimos miedo a los fracasos, al qué dirán; en fin, el miedo es parte de nosotros. Pero si voy a emprender, ¿Cómo enfrentar los miedos y enfocarme en el avance de mi proyecto?

Aquí te traigo los “cucos” más comunes a los que nos enfrentamos al iniciar el interesante camino del emprendimiento.

  1. Miedo a fracasar

Todos tropezamos en esta vida. Si no fracasáramos no tuviéramos visión ni cuidado de cómo actuar en cada caso. Como a nadie le gusta fracasar, una vez lo hacemos, tendemos a tener cuidado en otras ocasiones. Es por eso que si fracasas, una y otra vez, en lugar de reprocharte y lamentarte, deberías más bien pensar cuáles actividades serían las adecuadas, e intentarlo de nuevo con nuevas precauciones. Si recuerdas como aprendiste a montar bicicleta, entonces entenderás porqué fracasar no nos cae tan mal. No se trata de fracasar solo una vez, ni tampoco de vivir fracasando, sino de levantarse tras cada tropiezo.

  1. Miedo al éxito

Muchos no estamos listos para enfrentar el éxito. Tenemos la costumbre de pensar siempre en perder unas cuantas veces antes de empezar a creer que lo estamos logrando. No le temas al éxito. Es solo cuestión de organizarse para lidiar con él. Recuerda, una mentalidad de éxito te lleva a dar el todo por el todo en lo que te propongas. Sin embargo una mente de fracasado te hará hacer las cosas con menos ánimo y esfuerzo porque ya te imaginas cuáles serán los resultados. Por un lado debemos manejarnos con cuidado ya que esto nos podría causar algunos inconvenientes que llevaría al fracaso nuestro proyecto. En vez de temerle, es más viable prepararse para esperar el éxito con brazos abiertos. El éxito exige disciplina, preparación, determinación y estar dispuestos a superarnos a nosotros mismos cada día, todos los días.

  1. Renunciar a tu zona de confort

El éxito está cubierto de sacrificios. Los sacrificios son la envoltura del regalo del éxito, así que si sales de tu zona de confort, y haces algunos esfuerzos (sacrificar momentos de ocio, invertir tus ahorros, levantarte temprano, etc.) y todo lo relacionado a tu proyecto emprendedor, estarás más cerca de asentar las bases sólidas de tu negocio. Tu idea de negocio requiere de tiempo y salir de tu zona  de confort podría implicar dejar tu rutinario empleo y tu salario fijo para ir tras tus sueños.

  1. Comprometerte

Iniciar una empresa implica responsabilidades y compromisos de los que no podrás librarte si quieres ser un emprendedor exitoso. Porqué temerle a los compromisos si estos te ayudarán a ser cada vez más riguroso y exigir que los demás sean responsables contigo. Solo debes saber planificarte y llevar una agenda que puedas cumplir al pie de la letra. No te preocupes, los compromisos no serán grandes si acabas de iniciar tu propio proyecto de vida, ellos irán aumentando a medida que avance tu empresa y tus objetivos. Recuerda, tus logros serán proporcionales a tus compromisos, mientras más éxitos coseches así serán tus responsabilidades.

  1. Miedo a la crisis

Este es el peor de los miedos ya que en cada situación, quisiéramos tener la seguridad de que nada no haga falta y la llegada de la crisis tiende a desequilibrar nuestras emociones y nuestras acciones se distorsionan a tal punto que no sabemos qué hacer aun teniendo un plan. La crisis siempre será parte de nuestro diario vivir. Una de las más temidas es quedarnos sin dinero pues invertimos y queremos recuperar en un abrir y cerrar de ojos las ganancias proyectadas, cosa que no será concedida ya que un negocio rentable y sostenible requiere de inversión sin retorno en sus primeros meses, sus frutos tardan un poco en llegar, pero si no invertimos no ganamos. ¡Vale la pena invertir!

  1. Miedo a los comentarios

Aunque parezca absurdo, tendemos a vivir para los demás. Los cometarios importan mucho y poco a la vez. Importan cuando alguien se acerca con buenos consejos y ánimo a seguir e importan muy poco cuando alguien te incita a que renuncies a tus sueños y vuelvas a ese empleo al que renunciaste. Sin saber el éxito o fracaso de tu proyecto, algunos se aventuran a dar pronósticos negativos sobre tu empresa y hasta loco suelen llamar a quienes tienen derecho a seguir sus sueños hasta el final. Lo conveniente es seguir adelante con los comentarios que te producen animo y apoyo, los demás, ya sabes qué hacer.

  1. Iniciar sin experiencia previa

Si no empiezas ya, nunca tendrás experiencia. Lo mejor sería realizar investigaciones de negocios parecidos al que piensas lanzar, tanto en internet como en tu comunidad al hablar con personas que ya tienen un negocio establecido. Ningún empresario de hoy en día inicio con experiencia, nadie nace sabiendo. Lo importante es empezar a dar los primeros pasos, no detenerte por poca o ninguna experiencia que tengas. Debes empezar por algo, el tiempo te enseñará qué puedes y qué no debes hacer en el mundo de los negocios.

  1. Miedo a los clientes

Este tipo de miedo se divide en dos: miedo a no conseguir clientes y miedo a las exigencias y comentarios de los mismos. A ninguna de las anteriores debemos temerle ya que si tu negocio está basado en satisfacer la necesidad del cliente, te lloverán cuando empieces a promocionar tu producto o servicio, claro, dándole tiempo al tiempo. Por otro lado los clientes se quejarán, hablarán, pero no te comerán; al contrario te darán las claves para mejorar tu producto y optimizarlo cada vez más. Esa es una ventaja que no te puedes dar el lujo de desaprovechar. Los clientes suelen ser de carácter exigente cuando de comprar se trata. Solo debes ser cordial y prometer mejoras, si es el caso y, por supuesto, cumplirlas. Dales algo de valor, no te centres solo en el dinero. No debemos hacerles creer que lo único que nos interesa de ellos es el dinero que pagan.

  1. Pasar el resto de tu vida en este negocio

Si sientes miedo de pasar el resto de tu vida en el negocio que pretendes lanzar, deberías pensar si en realidad te gusta lo que estas pensando hacer. No debería preocuparte el hecho de que si eres exitoso seguirás inmerso en este mundo de los negocios. Lo que piensas emprender debe gustarte al máximo más que la rentabilidad que te proporcionará. Si no sientes que es tu vocación, solo así te invito a que te detengas y consideres la idea. Piensa entonces en un negocio donde te dediques a hacer lo que realmente te apasiona. Por otro lado, con el tiempo y las actividades buscarás la manera de manejarte con respecto a tu tiempo y a separar el trabajo de tu vida personal y explorar nuevos horizontes en el mercado.

  1. Miedo a la competencia

Tu miedo a la competencia no hará que se desaparezca. En lo que realmente debe enfocarse un emprendedor es en ser el mejor y tratar de ser único en lo que vende. Aunque tu producto sea muy común, debes preocuparte por ser el mejor en todo lo que involucre lo que vendes, un producto limpio, fresco, un precio asequible, buen servicio al cliente y sobre todo que tenga calidad. Tu producto debe ser atractivo para el cliente. Claro, debes investigar que hace tu competencia, pero sobre todo debes ser mejor que ella.

En resumen, el miedo se supera con empeño y fe en que todo saldrá como queremos. Si no obtenemos los resultados esperados debemos seguir intentándolo. Nunca nadie alcanzo el éxito de una sola jugada, los exitosos de hoy fueron superando sus miedos a medida que avanzaban en el logro de sus objetivos. Nada llega de la noche a la mañana. Todo se logra superando los miedos, tropezando, levantando el pie y sobre todo, perseverando. ¿Cuál otro mie